jueves, 1 de marzo de 2007

Una historia para contarles




Hace poquito estaba comiendo en Marta Puntico de la ochenta, yo pedí un perro americano, que es más chévere que el tradicional por eso de la salchicha. Para pasarlo pedí una cocacola que me sirvieron antes y la cual fui bebiendo a tragos cortos mientras llegaban con la comida.
Aproveché también la demora para mirar la ochenta y cuando quise mirar aviones aterrizando me di cuenta que era casi imposible porque eran casi las diez de la noche, así que de nuevo seguí mirando la ochenta mientras bebía mi cocacola a tragos cortos y esperaba que trajeran mi perro americano, que es más chévere que el tradicional por eso de la salchicha.

Mientras esperaba se sentó en la mesa contigua un grupo de sujetos de baja calaña, pero alta camioneta, los cuales estaban acompañados por bellas féminas ataviadas para cualquier lugar, excepto para estar un viernes a eso de las diez de la noche en un lugar donde se vende comida rápida.

Acompañados de unos golpes en la mesa, uno de los sujetos de baja calaña y alta camioneta levantó su mano (adornada con una pulsera de plata un par de tallas más grande que su muñeca) y ordenó las viandas para su grupo de amigos. Acto seguido se dispusieron a entablar amena conversación.

Como el perro americano, que es más chévere que el tradicional por eso de la salchicha, estaba en proceso de preparación y la ochenta había perdido su gracia decidí escuchar algo de su conversación sin ánimo de interferir más allá de lo que mi papel de vecino de mesa permitía.

Cual bofetada de la vida dirigida hacia mis cachetes, los sujetos decidieron hablar, no como yo pensaba sobre carros y haciendas, sino sobre cine.

Apenado de mi posición ante el mundo, me encogí de hombros y, bastante incómodo por mi prejuicio ante la situación, atiné mi oído para escuchar los comentarios acerca del tema como si esto demostrara mi respeto y mi vergüenza por haberlos señalado unos minutos atrás.

Fue entonces cuando uno de ellos sacó esta perla: "A mi no me gustó El Efecto Mariposa. Qué pereza esa película!!!...eso van al final y después al principio y después otra vez al final y así siempre. Qué pereza!!!".

Entonces me comí mi perro americano, que es más chévere que el tradicional por eso de la salchicha, pagué la cuenta y me fui.

7 comentarios:

Unknown dijo...

No olvidar a la señora que estaba su señor en Blockbuster y el le dice -mor llevamos esta quisque "la ciudad de Dios"? a lo que ella responde indignada -Jhmmf!! eso brasileño!!

Andrés Vargas García dijo...

Alejo, porque tu blo se llama maiespeis si esta en bloespo?

jermum dijo...

Recuerdo que cuando estaba matrix revolutions en cine, una amiga se la fue a ver y al otro dia me dijo: "ya te viste matrix revolutions?" yo respondí: "si", y ella dice: "que efectos tan vacanos en la ultima pelea entre matrix y el man de smoquin"
yo respondí: "......."

Natalia Restrepo dijo...

Hola Alejandro,queria saludarte y decirte que tus blogs estan muy cheveres. Bueno, tambien quiero hacerte una pregunta que hace rato busca respuesta: Porque en zape pelele no hay una chica?...ojalá respondas,sino se lo pregunto al resto de sabios.

Juan Peña dijo...

Es cierto, el perro americano, es más chévere que el tradicional por eso de la salchicha.

Veronica dijo...

Yo quiero perro caliente sea el que sea, pero colombiano, aca en las tres letras el perro es solamente pan y "chachicha", asi que no se como es que el perro americano es "mas mejor"

Anónimo dijo...

La verdad para mi, hasta el día de hoy, todos los perros eran iguales ... hay que probar que será lo que tiene la "salchicha" que marca una diferencia tan representativa.... Hey... Me gusta mucho como ves el mundo.... MAGIA QUE LLAMAN....